Los Chocolate Soleil de Too Faced han conseguido capturar los rayos de sol en una polvera.

Cuando se trata de polvos de sol lo tengo claro, nada de subtonos demasiado naranjas ni demasiado marrones. La textura tiene que ser cremosa pero no polvorienta, suave y pigmentada. Es importante que tengan una  larga duración y que se fundan con la piel.

En 1864 se crearon los primeros polvos de sol con la idea de capturar los rayos de sol sin tener la necesidad de quemar la piel. Años más tarde todas las firmas del mercado crearon su propia versión imitando a los Terracotta de Guerlain.

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Hace años que uso los Chocolate Soleil de Too Faced. Desde que los descubrí gracias a una minitalla no han salido de mi neceser, pero ahora mi colección ha crecido y reconozco que uso los tres tonos indiferentemente, y es que no he encontrado ningún broncer que me guste más (de momento).

Los Chocolate Soleil están disponibles en tres tonos pensados para adaptarse a todos los tonos de piel.

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El tono más clarito es el Milk Chocolate Soleil, pensado para pieles claras, tiene un subtono cálido.

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El Chocolate Soleil es mi favorito, el subtono no es demasiado naranja ni demasiado marrón. Al ser modulable se puede usar en pieles claras o medias.

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 El más oscuro el Dark Chocolate Soleil creado para pieles morenas, tiene el subtono más anaranjado.
Mi opinión
Los tres tonos son mate, pero puestos en la piel dejan un acabado luminoso que no brillante. Están pensados para todo tipo de pieles, incluso las secas.  Me gusta mucho que no deja sensación de pesadez ni tirantez, algo que si me ha pasado con otros productos. La textura es ultrafina, se puede modular y se integra perfectamente con la piel. Otra de los puntos fuertes es que no marca los poros, algo que valoro mucho.
De los tres tonos mi favorito es Chocolate Soleil, personalmente me parece el más natural y el que mejor queda. Se adapta muy bien a todas las pieles, incluso las más claritas ya que se difumina e integra muy bien.  Para que os hagáis una idea soy una Nc15/20 en invierno  y NC25 en verano (paso de blanco a rojo) y lo uso durante todo el año.
El Milk Chocolate Soleil lo uso cuando no tengo rojeces, ya que de lo contrario no se aprecia. En pieles muy claras y finas deja un acabado precioso,  apenas sube el tono pero da efecto buena cara.
Como todos los productos de Too Faced los Chocolate Soleil son cruelty – free, veganos y libre parabenos.  Están formulados a base de cacao 100% y antioxidantes, pero no se pueden comer.
Si todo esto no os convence, creo que olor a chocolate lo hará, es una maravilla. Por último decir que es un producto que cunde mucho, ya que tiene 10 gramos y su precio es de 30€. Podéis comprarlo en Sephora.es o stands de Sephora en El Corte Ingles.

¿Habéis probado los Chocolate Soleil?

¿Cual es vuestro broncer favorito?